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Hoy en día somos muchos los que vamos con prisas y mucho estrés debido al trabajo, la familia, los atascos y mil razones más.

No sorprende a nadie, entonces, que nuestra alimentación muchas veces diste de ser la ideal. Ya no se cocina durante horas como se hacía antiguamente, y quien más, quien menos, tira de procesados, precocinados, cocina preparada y alimentos poco saludables.

Pero…¿realmente quieres seguir así?

La alimentación es una parte fundamental para nuestro organismo. Nos proporciona la energía que nos hace funcionar, y sin ella no podríamos hacer todas las cosas que hacemos a diario. Por ello, hoy te daremos unas recomendaciones para que, aunque comas fuera de casa, lo hagas bien.

Empieza con las bases de la alimentación

Regresa a lo esencial y conecta con lo que hacían nuestros abuelos. En la dieta mediterránea tradicional, se recomienda comer fruta en el desayuno, ensalada en el almuerzo y cena, una pieza de fruta como postre de una de estas dos comidas y verdura hervida unas cinco veces a la semana.

También es buena idea recuperar los guisos de la abuela. Platos como las lentejas con arroz, el potaje de garbanzos, las judías a la vinagreata y la paella, siempre y cuando se tomen con moderación, no engordan y son buenos para la microbiota.

Ordena tus horarios

El primer consejo es que ordenes tu horario alimenticio. Un horario de comidas regular y adecuado ayudará a nuestro cuerpo a tener energía para todo el día. Lo ideal sería que comieses cinco veces al día, para que tu metabolismo, es decir, el proceso que tarda tu cuerpo en degradar y absorber los nutrientes para obtener energía, siempre esté en funcionamiento.

La ingesta regular de alimentos ayuda a luchar contra el sobrepeso y gozar de una buena actividad intestinal. Si no puedes organizarte para hacer cinco comidas al día, prueba con cuatro, aunque parece que ingerir alimentos cada 3-4 horas es lo más recomendable.

Planifica tu alimentación con tiempo

Otro consejo para lograr una alimentación sana es dedicar un determinado tiempo cada semana para planificar y cocinar tus comidas. Esto resulta ideal para la gente con poco tiempo durante la semana, que ni pasa por casa a la hora del almuerzo. Organízate a base de “túpers”, colocando en cada de uno de ellas una comida, o separa raciones individuales en bolsas de plástico reutilizables o de un solo uso.

Recuerda que es muy importante una dieta variada y equilibrada. Para asegurarte que estás comiendo lo que deberías, no hay mejor método que responsabilizarte de ello y aprender desde tu casa.

Imagen de Becca Tapert en Unsplash.