Blog ALVUM

Todos sabemos que el ejercicio físico es esencial para nuestra salud. Pero ¿qué beneficios específicos nos aporta?

¿Qué es el ejercicio físico?

El ejercicio físico se define como cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos y que tiene como resultado un gasto energético.

¿Cómo se mide?

La intensidad del ejercicio físico se puede medir mediante kilocalorías, el consumo de oxígeno y la frecuencia cardíaca. Hoy en día medir la actividad física diaria es muy sencillo. Hay múltiples aparatos que pueden ayudarnos, desde dispositivos electrónicos especializados, como los frecuencímetros cardíacos, las pulseras de salud y actividad física o los smartwatches, a aplicaciones móviles.

¿Cómo beneficia el ejercicio físico a nuestro organismo?

Para empezar, el ejercicio físico ayuda a la reducción y el control de peso. Sin embargo, sus beneficios van mucho más allá. Uno de ellos es la reducción de la tensión arterial, evidente por en la braquicardia que presentan las personas que se ejercitan de forma muy regular e intensa.

La braquicardia se refiere una fuerza de contracción menor por parte del corazón. A menudo, los deportistas suelen tener una bradicardia entre los 40 y 60 latidos/minuto, mucho más baja que la mayoría de la población, aunque para ellos se encuentra dentro de la normalidad.

Por otro lado, las personas que practican ejercicio físico con frecuencia experimentan cambios psicológicos positivos. Por ejemplo, les resulta más fácil controlar el estrés, así como las tensiones emocionales. Esto es debido a que cuando hacemos ejercicio segregamos endorfina, la llamada hormona de la felicidad, que nos aporta bienestar.

Además de todo esto, el ejercicio contribuye a la prevención de enfermedades de tipo coronario y la diabetes mellitus tipo II. También nos ayuda a incrementar los minerales que se encuentran en los huesos, lo que reduce la posibilidad de desarrollar osteoporosis. A medida que nos hacemos mayores, ejercitarnos de forma adecuada nos mantiene más ágiles y a alejar el envejecimiento.

El ejercicio y nuestro sistema digestivo

En lo referente a nuestro sistema digestivo, el ejercicio físico nos ayuda a combatir el estreñimiento porque estimula la motilidad intestinal, es decir, los movimientos que se producen en el intestino.

Un dato muy importante a tener en cuenta es que el sedentarismo se ha asociado al cáncer de colon. Esto probablemente se deba a que un tránsito intestinal más lento de los alimentos, lo que puede causar una mayor exposición a agentes cancerígenos.

Por esta razón, el ejercicio físico, acompañado de la ingesta de una dieta rica en fibra, es una buena medida preventiva de este tipo de cáncer y de otras enfermedades digestivas.

Así que ya sabes, manos a la obra.

Foto de Bruno Nascimento en Unsplash.