Blog ALVUM

Si no sabes lo que es la lignina ni los muchos beneficios que aporta a nuestra salud intestinal, aquí te lo explicamos.

¿Que es la lignina?

La lignina es un tipo de fibra insoluble que se encuentra en los tallos de las plantas. Al no disolverse en el agua llega al colón de forma prácticamente entera, lo que ayuda a arrastrar los restos de las heces, facilita el tránsito intestinal y previene el estreñimiento. Si consumes lignina, cuidas tu microbiota intestinal.

¿Qué es la microbiota intestinal?

La microbiota intestinal el conjunto de microoganismos que viven en el intestino humano. Se estima que aproximadamente 100 billones de bacterias viven en las paredes de nuestro intestino, y juntas forman el ecosistema intestinal.

Estas bacterias son beneficiosas para nosotros y nos protegen frente a la invasión de microorganismos extraños. La microbiota también produce ácidos grasos, vitaminas (K y D), calcio, hierro y magnesio, y nos ayuda a absorber mejor los nutrientes que contienen los alimentos.

¿Qué relación hay entre la lignina y nuestra microbiota intestinal?

En primer lugar, la lignina actúa como protector de la microbiota. En primer llugar, su presencia hace que nuestra masa fecal sea más abundante pero menos seca. Esto evita que haya irritación o pérdida de microbiota debido al roce del paso de las heces.

La lignina también tiene la capacidad de unirse a ácidos biliares para descomponer las grasas. No solo eso, también ayuda a reducir y retrasar la absorción del colesterol malo o LDL. Es decir, es un componente que nos puede ayudar a ganar la lucha contra el colesterol.

¿Cómo adquirir lignina para nuestro cuerpo?

Para mantener contento a nuestro intestino y sentirnos fuertes y sanos es muy importante que incorporemos a nuestra dieta alimentos que nos ayuden a fortalecer nuestra microbiota o flora intestinal.

En cuanto a las fuentes de lignina, la podemos encontrar en diferentes tipos de alimentos, pero sobretodo en las zanahorias, apios, espárragos y la mayoría de tubérculos, como las patatas y los boniatos. También en cereales, como el trigo y el arroz, aunque como siempre te recomendamos que los consumas en sus versiones integrales.

Foto de Jan Kolar/VUI Designer para Unsplash.