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Evacuar es esencial para nuestra salud intestinal, pero ¿sabías que desde la invención del inodoro lo estamos haciendo mal?

Hace miles de años, para nuestros antepasados, lo más importante era poder evacuar de una forma rápida y sin esfuerzo. Lo hacían de cuclillas, en la mejor postura que se puede adoptar para eliminar nuestras heces.

Sin embargo, con la llegada del inodoro, los seres humanos nos acostumbramos a sentamos en un ángulo de 90º. En esta posición pinzamos el colon, lo que nos dificulta la evacuación, porque el músculo puborrectal solo se relaja parcialmente. Es más cómodo, sí, pero menos eficiente y menos saludable.

La postura ideal al evacuar

La posición de cuclillas al evacuar se llama la técnica del squatting poop. Diferentes estudios científicos alaban sus beneficios, entre ellos el de un investigador israelí llamado Dov Sikriov. En su estudio, Sikriov pidió a una parte de los participantes evacuar en cuclillas y al resto que lo hiciera sentados.

Al comparar el tiempo y el esfuerzo que realizaban los dos diferentes grupos durante el proceso, los resultados fueron muy claros. Los sujetos que utilizaban el método squatting poop podían defecar sin esfuerzo y de una forma más rápida en comparación a los que lo hacían en el inodoro.

En Japón fueron un poco más lejos. Los participantes en un estudio tenían el recto lleno de una solución de contraste visible bajo rayos X. Al evacuar, algunos sentados y otros en cuclillas, la operación se filmó con una cámara de rayos X. Los vídeos demostraron que el ángulo anorrectal de los sujetos que estaban sentados en cuclillas facilitaba mucho más la evacuación.

¿Cómo hacerlo en casa?

Ya vemos que la ciencia no engaña, pero ¿cómo podemos beneficiarnos de la técnica squatting poop en casa? Muy fácil. Un simple taburete o un par de listines telefónicos puestos estratégicamente delante del inodoro pueden ayudarnos a evacuar de forma más rápida, más efectiva y más satisfactoria.

Los beneficios de mejorar la postura al evacuar son muchos. Sin empujar, se evitan las hemorroides y se evacua de forma natural y saludable. Seguro que dentro de muchos años la historia se preguntará por qué durante siglos la gente se enderezó para hacer sus cosas.

Sea como sea, seguro que a partir de ahora no verás al inodoro con los mismos ojos.

Imagen de Mitchell Orr en Unsplash