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Comer fuera de casa si sufres una intolerancia alimentaria no es fácil.

¿Tienes una intolerancia alimentaria? Hace unos días hablamos de estrategias para viajar cuando se tienen intolerancias alimentarias. Hoy te damos algunos consejos sobre cómo seguir con tu dieta cuando comes en un café, en un restaurante o en casa de un amigo/a.

Escoge bien el lugar

Si vais a un café o restaurante, involúcrate en la elección del sitio. Se trata de encontrar un lugar que satisfazca a todo el mundo pero donde también puedas disfrutar. ¡Una dieta restrictiva no tiene por qué ser aburrida!

Busca un establecimiento que te ofrezca un número razonable de opciones. Mejor aún si puedes hacerte con el menú de antemano para identificar si hay platos que se ajusten a tu dieta. https://www.alvumhealth.com/wp-admin/post.php?post=4011&action=edit#yoast-readability-analysis-collapsible-metabox

Explica que tienes una intolerancia alimentaria

Los camareros y camareras cada vez están más acostumbrados a contestar preguntas sobre los platos que sirven. La gran mayoría de ellos entienden la importancia de una intolerancia alimentaria y estarán encantados de ayudarte.

Si no sabes por dónde empezar, prueba con “disculpa, soy intolerante a ____ y me preguntaba si ___ contiene ____.» Explícales tu caso y no te sientas avergonzado de pedir cambios o sustituciones. ¡Seguro que no eres el primero/a!

Ponle las cosas fáciles a los demás

Cuando comas en casa de otra persona, ponte en lugar del anfitrión. Seguramente, lo último que le apetezca es tener que cocinar todo un menú aparte. Al mismo tiempo, lo peor que le puede pasar es enterarse de una intolerancia alimentaria cuando sirve la comida.

Por eso, avisa de tus restricciones alimentarias con el máximo tiempo posible. En lo posible, ofrece una alternativa que sea rápida de preparar. Alternativamente, y siempre con la máxima amabilidad, ofrécete a traer tu propia comida.

Come algo antes de salir

Cuando estamos hambrientos, nuestros niveles de azúcar en la sangre se desploman, lo que incrementa aún más la sensación de hambre. En una situación así también nos resulta más difícil resistirnos a las tentaciones.
Por ello, vayas donde vayas, es una buena idea comer un pequeño refrigerio antes de la comida. Si los toleras bien, prueba con comer un huevo duro antes de salir de casa. Es un tentempié saciante y sano, y hará menos probable que hagas trampas.

Recuerda por qué estás aquí

No pierdas de vista las prioridades. En nuestra cultura, comer es una actividad muy social. En el fondo, compartir una comida con amigos o familiares es una excusa para pasar un buen rato con la gente que más aprecias.

Intenta no estar tan pendiente de lo que no puedes comer debido a tus intolerancia alimentaria. En lugar de pensar en la comida, concéntrate en las personas con las que estás y en las conversaciones que compartís.

No permitas que las intolerancias alimentarias te limiten el día a día, y no pierdas la perspectiva. El lado bueno de encontrarte en esta situación es que tienes una vida social activa. Ten paciencia y ¡mucha suerte!

¿Sospechas que tienes una intolerancia alimentaria?
ALVUM Intolerancias puede ayudarte.

Imagen de Rod Long en Unsplash.