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Tu microbiota y tu salud mental están mucho más conectadas de lo que piensas.

¿Sabías que la microbiota juega un papel importante en la salud mental?

Ya te explicamos que nuestro intestino es el órgano que más neuronas tiene tras el cerebro. Por ello, también se conoce como “segundo cerebro”. Hoy miraremos cómo se refleja este hecho en nuestra salud mental.

Las emociones y la digestión

Existe una estrecha conexión entre los intestinos y el cerebro. Por eso, muchas de las emociones que sentimos se reflejan en nuestro sistema digestivo. Así, si sufrimos estrés, es muy posible que también tengamos diarrea o vómitos. El intestino, con estas acciones, pretende prepararnos para el reto al que nos enfrentamos.

El placer es también otra emoción muy relacionada con el intestino. Muchas vías de placer surgen de los intestinos para ir al cerebro. La conexión entre emociones e intestino aún está llena de interrogantes. Sin embargo, cada vez más estudios apuntan a la importancia de la microbiota en esta relación.

La microbiota y la personalidad

Algunos estudios incluso sugieren que nuestra personalidad puede que esté relacionada con nuestra microbiota. Una investigación realizada con ratones comparó el comportamiento de animales normales y animales estériles. Estos últimos, al no haber estado expuestos a microorganismos, tenían una microbiota alterada.

Los investigadores comprobaron que los ratones estériles se comportaban de forma visiblemente distinta. La única explicación era la microbiota distinta que tenían. Evidentemente, se trata de un único experimento. No hay aún datos sobre humanos en este sentido. Aún así, es un planteamiento muy interesante.

La microbiota y la salud mental

Lo que sí sabemos es que las personas con ciertas enfermedades mentales o neurodegenerativas presentan una microbiota distinta a la de las personas sanas. Las investigaciones indican que este es el caso de los pacientes de Parkinson, depresión o Alzheimer. También se han detectado situaciones parecidas en personas con autismo, aunque no sabemos aún cómo utilizar esta información.

Por otra parte, se sabe desde hace tiempo que las personas con colon irritable presentan tasas más altas de ansiedad y depresión que la media de la población. También, que el colon irritable se relaciona con desequilibrios en la microbiota.

En definitiva: cada nuevo descubrimiento sobre la microbiota y su relación con nuestro cerebro nos acerca un poquito más a la medicina del futuro. En cualquier caso, es evidente que lo que sucede en nuestro estómago tiene mucho más impacto en nuestra salud mental de lo que nos imaginábamos hace tan sólo unos años.

Imagen de Steven HWG en Unsplash.