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Comer sin control entre horas es malo para nuestra salud, pero el picoteo sano existe.

Seguro que esta situación te resulta familiar. Te ruge el estómago fuera del horario de comidas. La necesidad es imperiosa, y te impulsa a tomar algo para calmar la sensación de hambre. ¿Es tan malo como dicen el picotear algo?

Tenemos buenas noticias. Al contrario de lo que pueda parecer, comer repetidas veces al a lo largo del día no es malo de por sí. De hecho, repartir la ingesta diaria tiene un impacto en nuestra salud. Eso sí: tienes que ser selectivo/a con lo que te llevas a la boca, tanto en el qué como en el cuándo y el porqué.

Los peligros del picoteo

Debemos elegir bien qué picar entre horas para que lo que ingerimos sea una fuente de energía y no un simple gesto para saciarnos. El peligro es que comamos sin pensar y terminemos picoteando más veces de las que nos damos cuenta a lo largo del día.

También ten en cuenta que al picotear solemos elegir alimentos altamente calóricos de bajo valor nutritivo, a menudo procesados. Así, el gesto de comer resulta contraproducente. De hecho, algunos de los alimentos más consumidos entre horas, como los bollos, las patatas fritas o demás snacks, están directamente relacionados con la sensación de fatiga.

El picoteo nocturno

Comer tentempiés tras la cena merece un punto aparte. Si eres de los que por la noche te encuentras delante de la nevera a ver qué encuentras, dos hormonas son las culpables: el cortisol y la adrenalina. Al llegar la noche disminuyen sus niveles, lo que nos hace más propensos a comer.

Si este es tu punto débil, intenta invertir esta línea ascendente de comer menos a más durante el día. En su lugar, haz que la ingesta de alimentos vaya de más a menos a lo largo del día, empezando con un buen desayuno. Desayunar también avisa al cuerpo de que es hora de empezar el día, activando tu metabolismo.

¿Sed o hambre?

Muchas veces, la sensación de hambre que percibimos en realidad es sed. Si te entran ganas de picotear, prueba a tomar uno o dos vasos de agua antes de lanzarte a comer.

Acuérdate que en ciertas condiciones nuestro cuerpo precisa más agua de lo normal. Una de ellas es el estrés, que puede causar deshidratación y bajos niveles de electrolitos. De ahí que sea muy buena idea tener siempre una botella de agua a mano, sobre todo si trabajas bajo presión.

El picoteo sano

Sin embargo, a veces nos encontramos que simiplemente estamos hambrientos. Si es así, come, pero hazlo con inteligencia. Apuesta por el picoteo sano y dándole a tu cuerpo lo que necesita. Algunos ejemplos de tentempies fáciles de preparar que además están riquísimos:

  • Batidos de frutas o verduras sin azúcar o con leche vegetal o desnatada;
  • Un puñado de frutos secos sin tostar ni salar;
  • Unas brochetas de tomate, mozzarella, aceitunas y albahaca;
  • Un yogur natural no azucarado con fresas;
  • Tostaditas integrales con hummus de garbanzo;
  • Un huevo duro cocido con aguacate y espinaca.
  • Como ves, hay opciones de picoteo sano que no tiene por qué perjudicar tu salud. Si a la hora de picar apuestas por alimentos ricos en nutrientes, fibra y/o proteínas saludables, tendrás la batalla ganada. Comer con frecuencia y de forma equilibrada te permitirá mantenerte con un nivel de energía óptimo todo el día.

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    Imagen de Ola Mishchenko en Unsplash.