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Hoy te contamos qué es una dieta de exclusión y cómo hacerla.

Las intolerancias y sensibilidades alimentarias son cada vez más habituales. Sin embargo, pese a lo que diga la publicidad de los llamados tests de intolerancias, seguir una dieta de exclusión el único método validado científicamente para detectarlas.

Lo cierto es que seguir una dieta de exclusión es una forma simple, segura y económica de descubrir si eres intolerante a algún alimento. También se trata de un método muy efectivo para descubrirlo. Pero ¿en qué consiste exactamente una dieta de este tipo?

La fase de eliminación

La primera fase de una dieta de exclusión suele ser muy restrictiva. Esto se debe a que inicialmente se eliminan de la dieta los alimentos más susceptibles de crear problemas de intolerancias. Típicamente se trata de los lácteos, los huevos, el trigo, la soja, los frutos secos, el pescado y el marisco.

El objetivo de esta primera fase de la dieta de exclusión es crear una tabla rasa. Así, le damos al cuerpo un respiro y la oportunidad de que se reajuste. Tras unos días de dieta de eliminación, sin consumir alergenos, estamos en condiciones ideales para empezar la fase de reintroducción.

La fase de reintroducción

Tras finalizar la fase de eliminación, en una dieta de exclusión van introduciéndose de forma organizada y sistemática los alimentos potencialmente problemáticos. Generalmente, en dietas así se va siguiendo un orden concreto con pautas bastante estrictas sobre qué comer y cuándo hacerlo.

Con cada nueva reintroducción de un alimento se analizan al detalle las reacciones del cuerpo para detectar posibles síntomas de intolerancias. Estos incluyen el malestar intestinal, la inflamación y el estado de ánimo.

¿Cómo ayuda una dieta de exclusión?

Como con otras afecciones crónicas, si sufres de intolerancias y sensibilidades alimentarias tendrás que adaptar tus hábitos a tu situación. Sin embargo, para hacerlo necesitas saber con certeza qué alimentos te conviene evitar.

Tras seguir una dieta de exclusión sabrás con certeza a qué eres intolerante. De este modo, podrás adoptar estrategias que te ayuden en tu vida diaria para ganar en bienestar.

¿Cuánto dura una dieta de exclusión?

Una dieta de exclusión completa suele durar de media entre 6 y 8 meses. Al tratarse de un periodo de tiempo largo, es esencial contar con la supervisión de un profesional de la salud. No hacerlo puede exponerte a sufrir deficiencias nutricionales.

Una opción más rápida es seguir una versión exprés de la dieta de exclusión. Una dieta así te permite detectar la mayoría de alimentos a los que puedes ser intolerantes en mucho menos tiempo. Con el programa ALVUM Intolerancias, por ejemplo, lo sabrás en 7 semanas.

La ventaja de las dietas exprés es que, al durar menos de dos meses, los riesgos son mínimos. Eso sí, tienes que seguir al dedillo las instrucciones que se te vayan dando, y estar especialmente atento a las reacciones de tu cuerpo.

Para saber más sobre ALVUM Intolerancias, consulta la página de preguntas frecuentes o visita nuestra web.

Imagen de Luigi Pozzoli en Unsplash.