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Seguir una dieta ideal si tienes intolerancias alimentarias no es fácil.

Las personas con intolerancias alimentarias se encuentran con dificultades específicas a la hora de seguir una dieta sana y equilibrada. A veces les es necesario evitar ciertos alimentos o consumirlos en cantidades muy pequeñas, pero siempre hay que evitar las deficiencias nutricionales. Esto es lo que tienes que tener en cuenta para comer bien pese a tus intolerancias.

Criterios a seguir para crear tu dieta ideal

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que tu dieta tiene que ser equilibrada. Esto significa que tiene que incluir alimentos que te aporten la energía y nutrientes necesarios en las cantidades determinadas para cubrir las necesidades de tu cuerpo. Éstas dependerán de tu sexo, edad, nivel de sedentarismo, estilo de vida y demás factores.

Otra condición importante para tu dieta ideal es que, además de equilibrada y nutritiva, sea también apetecible. En otras palabras, la dieta no sirve si sólo contiene alimentos y platos que no te gustan. Tienes que tener ganas de seguirla, y para ello es necesario que incluya sabores que quieres comer y degustar.

Por último, tanto si tienes intolerancias alimentarias como si no, la dieta ideal tiene que contribuir a prevenir enfermedades crónicas. Es decir, además de alimentarte en el presente, una dieta ideal te ayuda a ganar expectativa de vida.  

Los grupos de alimentos a incluir en cada comida

Para seguir una dieta sana, es esencial incorporar ciertos tipos de alimentos en cada comida. Así, en el desayuno, los alimentos que contribuyen a hacerlo una comida completa son los lácteos, los cereales y la fruta. Asegúrate que tu desayuno los incluya en lo posible para empezar bien el día. 

Tanto en el almuerzo como en la cena no pueden faltar las verduras y hortalizas. Es importante que se incluyan en mayor cantidad que los alimentos proteicos, los carbohidratos como el pan y la pasta y los tubérculos. Sin embargo, todos estos deben incluirse para asegurar una comida equilibrada.

Finalmente, para matar el hambre a media mañana o por la tarde, mejor optar por el picoteo sano. Las mejores opciones son los frutos secos, los alimentos ricos en proteínas y la fruta.

Cómo adaptar estos consejos a tus intolerancias alimentarias

Ante todo, lo mejor es acudir a un profesional que te aconseje para que tu dieta no tenga insuficiencias nutricionales. Dicho esto, hay una serie de cambios que puedes realizar fácilmente que te ayudarán a crear una dieta ideal y adaptada a tus intolerancias alimentarias.

Si tienes intolerancia a la lactosa, por ejemplo, prueba a sustituir el lácteo del desayuno por un producto similar sin lactosa. Si eres intolerante al gluten, hoy en día hay muchas alternativas. En tiendas y supermercados encontrarás muchos tipos de harina sin gluten con los que reemplazar la harina de trigo en recetas comunes. Algunas son especialmente nutritivas, como la harina de garbanzo, muy rica en vitaminas del grupo B, A, E, C y en omega 6, hierro y fibra. Puedes utilizarla también en platos rebozados.

La intolerancia al huevo puede parecer problemática, pero existen opciones para evitar este básico de nuestra cocina. Hay productos que lo sustituyen en recetas de repostería y demás, disponibles en comercios especializados. Si prefieres alternativas más naturales, prueba a sustituir el huevo por plátano en las recetas de pasteles. En internet incluso encontrarás instrucciones sobre cómo montar claras sin huevo a base de aquafaba, el agua de las alubias cocidas.  

No dudes en aprovecharte del boom de productos «libres de» para conseguir una dieta ideal y equlibrada, incluso si tienes intolerancias alimentarias.

¿Sospechas que tienes una intolerancia alimentaria? Sal de dudas con ALVUM Intolerancias, un programa de 7 semanas que te acompaña para conocerte mejor.

 

Imagen de Brooke Lark en Unsplash.