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Te contamos cómo aliviar los signos de tus intolerancias alimentarias.

Los signos de las intolerancias alimentarias son una respuesta de nuestro cuerpo ante la ingesta de un alimento. A diferencia de las alergias alimentarias, en ellas no interviene el sistema inmunológico. Pese a ello, los síntomas son igualmente difíciles para las personas que las sufren. 

A mí esto antes no me pasaba…

Quizás esta situación te resulte familiar. Has vivido años, quizás décadas, sin problemas. De golpe, parece que la ingesta de alimentos te da problemas. ¿A qué se debe y qué hacer?

Si este es tu caso, es muy probable que hayas arrastrado la intolerancia alimentaria toda vuestra vida. Tanto si es una intolerancia a la lactosa, como si es intolerancia a la fructosa, al sorbitol o a otros alimentos, puede que siempre la hayas tenido. Sin embargo, quizás no los consumías en cantidades suficientes. También puede ser que no presentases síntomas tan agudos, por lo que no los relacionases con la ingesta de algunos alimentos. 

Sin embargo, nuestro cuerpo está en constante cambio. Por ello, si padecemos un problema como la intolerancia a un alimento, al final hay un momento en que éste dice basta. Entonces es cuando aparecen los síntomas más molestos y difícules de ignorar. Un malestar que se pasa a la media hora de haber comido es muy diferente de una diarrea que dura horas. 

Las causas de las intolerancias alimentarias

Ya hemos hablado de la predisposición genética a sufrir intolerancias alimentarias. Sin embargo, también podemos adquirir intolerancias a través de otras vías. Una es a través de los aditivos alimentarios que se le añaden a los alimentos procesados.

Los signos de las intolerancias alimentarias también pueden aparecer como reacción a alérgenos o tóxicos que contiene la comida de forma natural. Por ejemplo, la soja tiene un componente que inhibe las enzimas que digieren las proteínas. Por ello, las personas más sensibles puede que presenten síntomas después de consumir leche de soja de forma reiterada. Su malabsorción de las proteínas puede presentarse en forma de mala digestión, gastritis, acidez o flatulencias, entre otros.

Otras situaciones que también pueden derivar en intolerancia alimentaria son los episodios recurrentes de malnutrición, la inmadurez intestinal y permeabilidad intestinal.

¿Cómo tratar los signos de las intolerancias alimentarias?

Hay múltiples tratamientos y terapias para solucionar y mitigar los signos de las intolerancias alimentarias. Si levas mucho tiempo con estos síntomas y no has acudido al médico aún, deberías concertar una cita para que él te aconseje el mejor tratamiento para ti.

Si tus síntomas no son tan severos ni tienes claro qué tipo de intolerancia tienes, puedes iniciar una dieta de exclusión. Con la eliminación de la ingesta de ciertos productos y su progresiva reintroducción puedes identificar los posibles alimentos que no toleres.

Otras soluciones que pueden ayudarte a aliviar los signos de las intolerancias alimentarias tienen que ver con la dieta. Por ejemplo, puedes probar con disminuir el consumo de grasas o alimentos pesados que tienen digestiones lentas. Otra opción es reducir los lácteos o los alimentos ricos en gluten, ambos problemáticos para ciertas personas. También ten en cuenta que las comidas picantes pueden empeorar tus síntomas.

Finalmente, un cambio de hábitos también puede ayudarte. Come proporciones pequeñas y haz cinco comidas diarias en vez de tres. Bebe muchos líquidos, sobre todo agua, y reduce el café, ya que estimula los intestinos y aumenta la diarrea. Intenta reducir tu estrés y el consumo de alcohol y tabaco, y haz ejercicio, ya que éste ayuda a la regulación de tu intestino además de también reducir el estrés. 

¿Existen otras soluciones?

También existen otras opciones que, aunque están en auge, no han podido demostrar aún su efectividad. Es decir, no existe evidencia científica suficiente para confirmar con certeza que funcionan, pese a que varias personas aseguran que les han dado buenos resultados.

Entre estas alternativas está el consumo de probióticos o fermentados, que lleva al aumento de bacterias beneficiosas para el intestino, que a su vez ayudan a combatir su inflamación. También se encuentran la acupuntura, el consumo de aceite de pescado por sus propiedades antiinflamatorias o la toma de prebióticos.

Es cierto que es muy difícil que estas soluciones tengan efectos negativos, y de ahí que muchas personas las prueben. Sin embargo, si lo estás pasando mal debido a los signos de las intolerancias alimentarias, el consejo básico es acudir a un médico. Éste te va a realizar las pruebas diagnósticas necesarias, siempre con evidencia científica. Además, si es necesario, te va a orientar respecto a tu dieta, para evitar deficiencias nutricionales.

 

Imagen de Yuris Alhumaydy en Unsplash.